La agenda 2030 frente al empresariado de Barranquilla

17 octubre, 2019 en

Lo primero que hay que entender es que los ODS son la ampliación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (que finalizaron en el 2015), los cuales, desde el año 2000 plantearon una serie de metas puntuales alrededor de desafíos pendientes por parte de la humanidad, haciendo mucho énfasis en la lucha contra la pobreza y el hambre. Con esta nueva apuesta (que en la práctica ha agotado a la fecha 4 años) se profundizan esos temas y otros tantos que hacen parte de la cotidianeidad de la humanidad en la actualidad. El gran cambio que propone la agenda 2030 (ODS enmarcados en su espacio temporal de 2015 a 2030) es el énfasis en el aporte que puede asumir el sector empresarial. De hecho, la ONU establece:

La actividad empresarial, la inversión y la innovación privadas son los grandes motores de la productividad, el crecimiento económico inclusivo y la creación de empleo. Reconocemos la diversidad del sector privado, que incluye tanto a las microempresas como a las cooperativas y las multinacionales. Exhortamos a todas las empresas a que aprovechen su creatividad e innovación para resolver los problemas relacionados con el desarrollo sostenible.’development challenges.’[1]

Así las cosas, entender la relación que existe entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las operaciones empresariales es un “must” de nuestros gerentes, emprendedores y directivos. En esencia se podría argumentar que hay tres razones fundamentales y una serie de beneficios colaterales. Las razones son:

  1. Trabajar alrededor de los ODS nos permite acceder a mercados sensibles a temas sociales, ambientales y de buen manejo económico. En una economía globalizada mercados como el norteamericano, europeo, reino unido, entre otros son un atractivo importante para productos y servicios que puedan certificar, construir y demostrar sus prácticas de sostenibilidad, responsabilidad social o valor compartido. Recordemos que todas las negociaciones de tratados de libre comercio incluyeron cláusulas de responsabilidad social o sostenibilidad.
  2. Tener prácticas de sostenibilidad permite encontrar eficiencias operativas, identificar potencialidades que a la larga redundan en la construcción de fuentes de ventaja competitiva a partir de la diferenciación que se puede obtener con prácticas sostenibles Recordemos que mercados más exigentes y con mejor conocimiento de estos temas dan prioridad o incluso están dispuesto a pagar un “plus” por productos o servicios socialmente responsables o sostenibles. Prácticas de comercio justo, por ejemplo, permiten encontrar nichos de mercado que generan ventajas competitivas, tómese el caso de “the laughing man coffee” marca de café creada por Hugh Jackman (Wolverine) a partir de la proveeduría de parte de campesinos ubicados en Huila.
  3. La sostenibilidad puede preparar a una organización para gestionar de manera eficiente y eficaz sus riesgos operativos, por lo que se convierte en una herramienta de administración de riesgos. A partir del principio de la integralidad, en el que toda la cadena de valor debe estar alineada con las prácticas de sostenibilidad, se pueden reducir dichos riesgos.

Ahora bien, cuando hablamos de la terrritorialización de las prácticas de sostenibilidad Desde el año 2009 se viene hablando en Colombia de los que en su momento se llamaban “Territorios socialmente responsables” que no era más que planificar en un territorio determinado (departamento, área metropolitana, municipio o barrio) una serie de acciones multi-actor donde se lograran metas específicas frente los referentes internacionales. Con el pasar de los años tenemos que tener claro que Colombia ha avanzado considerablemente en muchos de los principales ítems relacionados en los diferentes referentes internacionales como los ODS , el Pacto Global de las Naciones Unidas, la ISO 26000, el sistema de reporte global (GRI) entre otros.  En la actualidad, la agenda 2030 hace parte del Plan Nacional de Desarrollo y en Colombia está liderado por el Departamento Nacional de Planeación, el cual, a su vez, se ha encargado de ubicar socios locales para poder replicar las acciones que permitan aportar metas a los ODS.

En el año 2018 se inició un piloto para recolectar información nacional a partir de un grupo inicial de los ODS, que en el caso de Barranquilla permitió identificar avances significativos en temas de lucha contra la pobreza extrema, mortalidad infantil por desnutrición, mortalidad materna, alfabetismo, tasa de cobertura bruta en educación media, acceso a agua potable, porcentaje de población con acceso a métodos de saneamiento adecuados, tasa de desempleo, donde ocupamos los primeros puestos a nivel nacional. Por supuesto, siendo la principal capital de la región caribe, Barranquilla está llamada a liderar el camino hacia la implementación de prácticas de sostenibilidad no solo por las razones acotadas anteriormente sino porque existe algo que se conoce como “calentamiento social” que implica riesgos no solo para la ciudad sino para el ecosistema empresarial, en otras palabras, “empresas sanas en contextos sanos”.

Ahora bien, entender cómo impacta la sostenibilidad a nivel local implica comprender que el sector público no puede por sí solo gestionar las acciones y recursos necesarios para sobrellevar las necesidades sociales, ambientales y económicas que requiere nuestro territorio. Se necesita de un sector empresarial fuerte, consciente y activo.  Para tener una idea que nos pudiera mostrar la tendencia, la Red Colombia del Pacto Global tiene alrededor de 600 organizaciones adheridas, de ellas solo 15 están ubicadas en Barranquilla y existen unas cuantas más en Magdalena y Bolívar.

El empresariado pudiera comenzar por familiarizarse con los ODS, la sostenibilidad, la responsabilidad social y el valor compartido. Es el punto de partida, para ello, solo falta ser más activos en la participación en foros, charlas, y eventos en general que giran alrededor de la sostenibilidad (hoy en día hay mucha programación al respecto) Buscar expertos que les permitan trabajar sobre la implementación de prácticas sostenibles que gira alrededor de los siguientes pasos:

  1. Entendiendo los ODS
  2. Definiendo las prioridades
  3. Estableciendo objetivos
  4. Integrando
  5. Reportando y comunicando

Por otro lado, los retos del empresariado en Barranquilla giran alrededor de los siguientes temas:

  • Tener la visión empresarial para entender cómo la sostenibilidad aporta a la estrategia de las organizaciones
  • Formar a su equipo de trabajo para reconocer esos puntos de conexión
  • Participar activamente de redes, grupos o iniciativas relacionadas con sostenibilidad
  • Diseñar la estrategia organizacional teniendo en cuentas los referentes sobre sostenibilidad como los ODS
  • Documentar sus prácticas de sostenibilidad
  • Reportar utilizando herramientas internacionales reconocidas

Así las cosas, desde el Centro de Innovación y Desarrollo Sostenible de la Universidad del Norte, invitamos a todos los empresarios a que nos contacten para apoyarlos en temas como:

  • Planeación estratégica de sostenibilidad o responsabilidad social
  • Creación de indicadores para reporte
  • Montaje de sistemas de reporte
  • Identificación línea de base con grupos de interés
  • Mapeo de relacionamiento con comunidades
  • Acompañamiento en medición de huella de carbono

Así mismo, como coordinación del Nodo Atlántico del pacto Global de las Naciones Unidas los invitamos a que participen activamente en nuestras actividades y  seminarios de formación. El próximo será precisamente sobre “la Guía de implementación de los ODS en la estrategia empresarial”. Se llevará a cabo en la Universidad del Norte, salón 23-G-2, el día 8 de noviembre de 8 am a 12 m. Es un evento sin costo. Adicionalmente nos interesa que más organizaciones se vinculen al nodo Atlántico, por lo que los invitamos a que nos contacten para mayor información: cmejia@uninorte.edu.co

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